Liderando la carga - Pogo 30, Zephyr | Electrónica marina de Raymarine

LIDERANDO LA CARGA

La «opción eléctrica» con una instalación solar es más silenciosa, más limpia y más respetuosa con el medio ambiente, como demuestra Mark Johnson, director de innovación marina para productos Raymarine.


Si tuviéramos que resumir brevemente cuál es el atractivo de navegar con un motor de propulsión eléctrica en lugar de diésel, evidentemente diríamos que es más silencioso, más limpio y más respetuoso con el medio ambiente. Estas ventajas evidentes hacen que sea difícil entender por qué alguien desearía adoptar una visión opuesta. Sin embargo, hay muchas otras razones para optar por una instalación totalmente eléctrica, como confirma personalmente Mark Johnson, director de innovación marina para productos Raymarine.

Durante dos veranos consecutivos, 2019 y 2020, Mark realizó travesías a bordo de su Zephyr, un Pogo 30 totalmente eléctrico. La travesía del año pasado consistió en un itinerario de ida y vuelta desde Francia hasta el Reino Unido durante siete semanas, mientras que el crucero familiar del pasado verano conllevó tres semanas en el mar entre Vannes y La Rochelle. Cuando se le pregunta por sus razones para abandonar el diésel por una composición totalmente eléctrica, el entusiasmo de Mark es convincente. «No hace ruido, no hay vibraciones, no huele, pesa mucho menos, la potencia es inmediata y no necesita mantenimiento en invierno. No hay nada de lo que quejarse. Sobre todo, si tienes un velero limpio y bonito. La propulsión eléctrica es obviamente mucho mejor».

Display multifunción Axiom - Display para navegación a motor | Electrónica marina de Raymarine

Zephyr tiene una amplísima instalación eléctrica a bordo. Dos baterías de litio Torqeedo Power 48-5000 alimentan el motor eléctrico, que se carga con un panel solar flexible Solbian de 1 kW acoplado a reguladores de carga solar MPPT de 47 V. Esa configuración se combina con un equipo completo de productos Raymarine, empezando por un MFD Axiom (display multifunción) y un sistema de control Digital Switching de Raymarine conectado a la red. Eso permite que el MFD pueda mostrar una serie de detalles de la propulsión eléctrica y se comparta la pantalla con una barra lateral de datos cartográficos. Además, el Pogo está equipado con un piloto automático Evolution de Raymarine. Mark interactúa con el piloto automático mediante su MFD Axiom y dos unidades remotas de control de piloto automático Evolution P70.

Integración de la electrónica

La integración de la electrónica ha sido tan satisfactoria que el Zephyr se ha convertido recientemente en un probador de tecnología para Raymarine, aunque eso no formaba parte del plan inicial de Mark. «En realidad, simplemente me interesaba conseguir un sistema alimentado por energía solar que realmente funcionase», recuerda. «Creo que la parte de la demostración solo surgió después de ver el display Torqeedo. Me entusiasmó el concepto, pero pensé que podíamos aprovechar la experiencia de Raymarine para presentar la información relevante con mayor claridad».

Mark decidió comentarlo con sus compañeros de Raymarine. Tras largos debates, se sugirió que la lectura del display podía sustituirse utilizando la conmutación digital. A continuación, Mark pensó en los datos que le gustaría que se mostraran y en la forma de medirlos. Los parámetros que decidió fueron el estado de carga, la autonomía, la producción solar, el consumo de energía y la potencia neta.

Los cruceros de verano de 2019 y 2020 fueron la oportunidad perfecta para probar la instalación eléctrica, que obtuvo resultados impecables en ambas ocasiones. «En el gran viaje por el Canal en 2019», recuerda Mark, «el tiempo era horrible, pero había mucho viento para navegar y suficiente luz para mantener las baterías cargadas en todo momento». Mark, por su parte, califica el crucero de 2020, realizado en condiciones meteorológicas mucho más favorables, de «facilísimo: incluso en días en los que no había viento, con el motor a 1 kW y pescando en tramos cortos a 3,5 nudos, se consiguió un equilibrio perfecto entre las necesidades de la familia y las del sistema eléctrico-solar.»

«No hay ningún problema de energía, ya que las limitaciones de la familia coinciden exactamente con las del sistema solar-eléctrico: nadie quiere hacer 10 horas de navegación a motor; solo hay que planificar bien», señala Mark. «Podíamos navegar de un puerto hasta una playa durante un par de horas, tiempo suficiente para pescar alguna caballa. Si simplemente vas fluyendo mientras pescas, ¡todo el mundo es feliz!”.

Zephir, Pogo 30 todo eléctrico - En cubierta | Electrónica marina de Raymarine
Zephir, Pogo 30 todo eléctrico | Electrónica marina de Raymarine
Zephir, Pogo 30 todo eléctrico | Electrónica marina de Raymarine
Zephir, Pogo 30 todo eléctrico | Electrónica marina de Raymarine

«Muchísimas ventajas»

El MFD Axiom de Raymarine mantuvo a Mark informado del estado de las baterías y del flujo de energía, lo que le permitió planificar estrategias energéticas con mayor eficacia. En particular, Mark observó que, en los días soleados, los paneles solares solían alcanzar un pico de 600 W alrededor del mediodía, lo que permitía recargar las baterías al máximo rápidamente. Al mover los paneles solares a una posición horizontal se maximizó la potencia y se permitió que dieran buena sombra a la zona de la cabina.

Cuando se le pide que enumere las ventajas de la instalación eléctrica en su Pogo 30, Mark duda un momento. «Hay muchísimas, pero creo que la más significativa es el ahorro de espacio, porque sin él realmente necesitarías un barco de 11 metros para llevar a la familia de crucero».

Como todos los navegantes, Mark quería aprovechar al máximo el espacio disponible en su barco. Pudo utilizar la sala de máquinas para la balsa salvavidas y el espacio que se necesitaría para los depósitos de diésel como armario colgante, aprovechando así al máximo el espacio para la potencia eléctrica.

Pero también han surgido otras ventajas. «Al poder acomodar a la familia en un barco de 9 metros, creo que tenemos un barco más ligero y más fácil de manejar, lo que supone un ahorro de costes en relación con el espacio. Esto puede animar a la gente a navegar, al descubrir que ahora es asequible conseguir mayores niveles de confort».

Mark piensa que se trata solo del principio hacia un conjunto eléctrico. Si nos fijamos en la curva de costes de las baterías de iones de litio, estas duplican su capacidad y reducen su precio a la mitad cada cuatro años, por lo que una solución totalmente eléctrica se convierte en una opción cada vez más deseable y asequible».

«Un metro y medio más hace que todo sea más grande y pesado», concluye Mark. Creo que tenemos un barco más ligero y fácil de manejar, con un importante ahorro de costes en relación con el espacio adquirido. Si nos fijamos en la curva de costes de las baterías de iones de litio, estas duplican su capacidad y reducen su precio a la mitad cada cuatro años, por lo que una solución totalmente eléctrica se convierte en una opción cada vez más deseable y asequible».

Entusiasmado con esta solución, a Mark le gusta compartir los detalles con los demás, esperando que el mercado crezca. Mark concluyó la entrevista diciendo: «Estoy deseando ver más instalaciones como esta en el agua. Resulta emocionante ver el poder de la tecnología».