Caso práctico: Mejora de la electrónica del Sunseeker Superhawk 40

Con la ayuda de un paquete que incluye la última electrónica integrada de navegación marina y reconocimiento situacional de Raymarine, se ha vuelto a dar vida a un crucero con casi 20 años de funcionamiento.

Christian Moore, comerciante de yates de Poole (Reino Unido), conoce bien como surgieron los Sunseeker durante el cambio de milenio, algo que quizás era de esperar, ya que su trabajo consistía precisamente en venderlos: «Vendí este Sunseeker cuando era nuevo y lo recuerdo porque su primer propietario solicitó muchas especificaciones. Tiene las unidades de perforación de superficies Trimax y otras opciones que lo convierten en un barco con un rendimiento muy alto, y cuando hace poco se puso a la venta, tuve la necesidad de comprarlo», manifestó Christian.

Pero era necesario trabajar en el barco, que Christian tiene pensado renombrar como Sceptre, para adaptarlo favorablemente a los estándares modernos. El exterior se acondicionó rápidamente gracias a la reparación del casco, nuevas molduras, cubiertas de teca sintética, instalaciones de audio marino de gran calidad y nuevas cubiertas protectoras, pero el viejo tablero de nogal del Chartplotter se estaba deslaminando y las pantallas de instrumentos mostraban inquietantes líneas horizontales. El antiguo tablero también estaba configurado de una forma que no podía alojar pantallas más modernas y más grandes.

A Christian le gusta hacer bien las cosas, así que, con el mismo espíritu que le llevó a reparar el casco de forma profesional en lugar de colocar una funda de vinilo, se dispuso a rediseñar el tablero con fibra de carbono (auténtica). Christian recurrió directamente a Mark Porter, un amigo que había sido su compañero como aprendiz de electrónica marina y que ahora dirige Seacraft Marine, una empresa especializada en ese ámbito y con sede en Poole. Además de suministrar el moderno kit de Raymarine, Seacraft Marine pudo también crear un panel de tablero de fibra de carbono plano y moderno, magníficamente colocado en varias capas sobre una lámina de vidrio para conseguir un aspecto mucho más despejado y actual.

El protagonista del tablero del Sceptre es el Chartplotter AXIOM+ 12 RV de 12" con Realvision 3D. Este Chartplotter empotrado es ampliable, por lo que se pueden aumentar sus posibilidades cuando sea necesario. Es compatible con toda la gama de accesorios Raymarine. Asimismo, la conectividad wifi y Bluetooth estándar permite la conexión con las últimas aplicaciones de Raymarine para tabletas y smartphones.

Además, la embarcación cuenta con otro Chartplotter AXIOM+ 7 empotrado (lamentablemente, el AXIOM+ 9 que se pensaba utilizar en un primer momento no encajaba bien), con unas especificaciones que permiten que la pantalla de menor tamaño pueda destinarse a una única labor durante la travesía, como a funcionar como display de radar especial a pantalla completa, mientras que otro MFD de mayores dimensiones y situado fuera del timón se puede emplear de forma más activa para desplazarse entre las diversas funciones y superposiciones.

Dado que se trata de una embarcación de alto rendimiento, capaz de alcanzar velocidades de travesía de 40 nudos, Christian también ha especificado un teclado RMK-10 montado en horizontal. Esto permite controlar los Chartplotters desde más cerca del timón y poder pulsar los botones de forma más segura, en lugar de depender por completo de la funcionalidad de pantalla táctil del display. ¡Navegando a 40 nudos por el Canal de la Mancha puede resultar difícil controlar con exactitud dónde se coloca el dedo en una pantalla táctil!

El Superhawk está dotado de una cámara termográfica FLIR 232 para ser utilizada en plena oscuridad, además de una resistente cámara de vídeo tipo cúpula para su conexión en red IP CAM220 destinada a vigilar la sala de máquinas. Ambas cámaras están plenamente integradas con los MFD.

La cámara de desplazamiento horizontal y vertical M232 es una de las cámaras termográficas de FLIR más pequeñas y cabe discretamente en el arco de radar completamente reconfigurado del Superhawk. Con una resolución de 320 × 240, la M232 mejora la seguridad al mostrar embarcaciones y obstáculos por la noche. Aunque Christian no tiene pensado hacer muchas travesías nocturnas con el barco, le agrada contar con mayor seguridad al realizar maniobras improvisadas de entrada al puerto al atardecer gracias a los análisis térmicos inteligentes ClearCruise™ de FLIR. ClearCruise proporciona alertas sonoras y visuales cuando aparecen en escena objetos que «no son agua» como embarcaciones, obstáculos o marcadores de navegación.

La clave de esta tecnología es el módulo de estabilización de realidad aumentada AR200 de Raymarine. El AR200 es un sensor de realidad aumentada compuesto por un receptor del sistema mundial de navegación por satélite (GNSS) y un sensor del sistema de referencia de actitud y rumbo (AHRS). El AR200 proporciona datos de posición, rumbo, inclinación y balanceo a los MFD Axiom.

Un radar Quantum 2 Doppler de Raymarine es una incorporación igualmente útil a bordo del barco en lo que respecta a la conciencia situacional a alta velocidad. El procesamiento de objetos del Doppler detecta y marca con colores fácilmente los contactos de radar en movimiento para conseguir un reconocimiento inmediato y reducir el riesgo de colisión, lo que resulta muy útil en el Canal de la Mancha, que es famoso por su gran volumen de tráfico marítimo. Quantum 2 también ofrece modos MARPA manuales o automáticos como un medio más eficaz para el seguimiento de objetos peligrosos. A diferencia del radar Raytheon original retirado del barco, el Quantum 2 arranca y está listo en cuestión de segundos. Además, el escáner del arco de radar es mucho más ligero de peso. El Quantum 2 pesa un 50 % menos que el resto de radares de magnetrón comparables. En combinación con el AIS700 de Raymarine, un transceptor de clase B con sistema de identificación automática (AIS), cuesta imaginar que al radar se le escape algún posible riesgo de colisión, por así decirlo. Como transceptor de clase B, el AIS700 no solo recibe las transmisiones procedentes de otras embarcaciones, sino que también transmite la información del barco, proporcionando así una doble barrera de prevención de colisiones.

En lo que respecta a los equipos de comunicación, Christian ha equipado el barco con la caja negra VHF Ray 90. De esta forma, la unidad principal de la radio VHF queda oculta a la vista y tan solo hay un microteléfono compacto en el timón, lo que supone otra gran reducción del amontonamiento en el tablero.

El moderno kit de Raymarine no requiere más que conectarse para ser utilizado, y a Seacraft solo le llevó una semana instalarlo y configurarlo.

Christian quedó gratamente sorprendido con el efecto general de esta modernización de la electrónica marina a bordo del barco: «Me había prometido a mí mismo un barco como este desde hacía años. Se construyen pocas embarcaciones como esta y, cuando eso ocurre, tienen un coste prohibitivo. Los precios no dejan de subir, ya que los compradores reconocen su atractivo y singularidad, y resulta cada vez más difícil encontrar modelos buenos. Teniendo eso en cuenta, vale la pena invertir en adaptarlos a los estándares modernos y, entre todos los aspectos que se pueden modernizar, el paquete de electrónica es el más espectacular. Las tareas vitales de saber mi ubicación, dónde están los posibles peligros y qué otros barcos hay alrededor son ahora distintas. Gracias a la pantalla dividida y las funciones de superposiciones, además de las mejoras sustanciales del radar CHIRP y las cámaras termográficas, se dispone enseguida de información exhaustiva en el timón».

«Lo más sorprendente es lo ordenado y compacto que es todo. El nido de cables que Seacraft retiró del antiguo tablero ha sido sustituido por la simplicidad «plug and play» del cableado troncal moderno. El propio tablero está mucho más ordenado. Dado que los MFD hacen gran parte del trabajo y que, como su propio nombre indica, son multifuncionales, el aspecto estético de la zona del timón ha sufrido una transformación y ya no está llena de equipos desparejados y de poco uso. Esto no es solo agradable a la vista, ya que favorece el aspecto del timón y del barco, sino que supone una forma mucho más segura de navegar en un barco rápido al aumentar la información y la rapidez de su disponibilidad para el timonel».